martes, 3 de enero de 2012

Réquiem por la democracia.

A pesar de que muchas voces disidentes a través de los últimos tiempos han proclamado que la democracia ya no existe, me había negado a creerlo y menos viviendo en el país que se supone es uno de los pilares de la democracia, Los Estados Unidos de América. En todo caso y en la practica, la democracia existe. Podemos elegir a quienes nos van a gobernar, el problema es que la capacidad de acción y de decisión de aquellos que resultan electos por el sufragio popular es casi nulo. Los dictámenes, las reglas del juego y las leyes son ahora dictadas por los tecnocratas de los mercados, ya no por los diputados y senadores y por la política en general. La bolsa de valores, los mercados, las transnacionales, en pocas palabras, el capital, ese mismo capital que Carl Marx diseccionó, es ese mismo capital que ahora pone y quita gobiernos de acuerdo a sus necesidades, que mas que necesidad es la muestra mas pura del fascismo económico. Pero ya no se llama capital porque suena arcaico, porque suena revolucionario y porque podría despertar en la gente ese viejo demonio llamado comunismo y darle alientos a ese maltrecho ente que aun sobrevive llamado socialismo, ahora social-democracia.

Los dos últimos ejemplos del accionar de este fascismo económico son Grecia e Italia, donde en menos de un mes el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea cambiaron totalmente esos gobiernos y pusieron al frente, en lugar de políticos, a tecnocratas. Los mismos tecnocratas que no le avisaron al mundo que esta crisis global estaba a la vuelta de la esquina. En pocas palabras, hemos sido testigos de sendos golpes de estado tanto en Grecia como en Italia, pero esta vez no lo dieron los militares sino el mercado, el capital, Goldman Sachs(uno de los grupos de inversión mas grandes del mundo)y el Fondo Monetario Internacional bajo la anuencia de la Unión Europea.

En que se traduce este fascismo económico para el ciudadano común de cualquier país? En recortes sociales. Recortes en sanidad, educacion, recortes en derechos laborales. Lo que intenta y esta logrando este facismo economico es que todos los servicios sociales sean entregados a manos privadas. Educacion, sanidad, transporte publico, electricidad, agua, energía, seguridad publica y hasta ejercito, deben ser manejados por entidades privadas y el pueblo debe de pagar por ellos, por esos servicios.

Se ha demonizado al socialismo pero todos los logros civiles, sociales y laborales se han logrado desde la base ideológica de la socialdemocracia. Ahora la lucha de la izquierda ya no es solamente contra la derecha, es contra la derecha y contra el fascismo económico de los mercados, quienes, si no se siguen los parámetros que ellos marcan en los gobiernos, provocan crisis, tumban y cambian gobiernos y son además los grandes usureros del mundo.

La democracia esta secuestrada pero sigue viva, esta malherida pero aun se mueve y se mueve en las grandes manifestaciones de Nueva York, de Madrid, de Grecia, de Milán, de Túnez, de Egipto. Y aunque los medios de comunicacion, mayoritariamente de derecha, tachen a estas concentraciones de anarquistas y globalifobicas, ese es el principio del cambio de sistema.

Habrá pues que cambiar la ecuación según la cual las directrices las marca la economía por otra ecuación donde las directrices las marquen los gobiernos. Es un escandalo que los gobiernos estén supeditados a los caprichos y fluctuaciones del capital, de la bolsa y del mercado. Y por ahora, esto ultimo es la realidad, luego entonces, la democracia esta secuestrada por la tecnocracia económica.



Roberto Jimenez Diaz, La Cucaracha Vengadora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario