A pesar de que muchas voces disidentes a través de los últimos tiempos
han proclamado que la democracia ya no existe, me había negado a creerlo
y menos viviendo en el país que se supone es uno de los pilares de la
democracia, Los Estados Unidos de América. En todo caso y en la
practica, la democracia existe. Podemos elegir a quienes nos van a
gobernar, el problema es que la capacidad de acción y de decisión de
aquellos que resultan electos por el sufragio popular es casi nulo. Los
dictámenes, las reglas del juego y las leyes son ahora dictadas por los
tecnocratas de los mercados, ya no por los diputados y senadores y por
la política en general. La bolsa de valores, los mercados, las
transnacionales, en pocas palabras, el capital, ese mismo capital que
Carl Marx diseccionó, es ese mismo capital que ahora pone y quita
gobiernos de acuerdo a sus necesidades, que mas que necesidad es la
muestra mas pura del fascismo económico. Pero ya no se llama capital
porque suena arcaico, porque suena revolucionario y porque podría
despertar en la gente ese viejo demonio llamado comunismo y darle
alientos a ese maltrecho ente que aun sobrevive llamado socialismo,
ahora social-democracia.
Los dos últimos ejemplos del accionar de
este fascismo económico son Grecia e Italia, donde en menos de un mes
el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea cambiaron totalmente
esos gobiernos y pusieron al frente, en lugar de políticos, a
tecnocratas. Los mismos tecnocratas que no le avisaron al mundo que esta
crisis global estaba a la vuelta de la esquina. En pocas palabras,
hemos sido testigos de sendos golpes de estado tanto en Grecia como en
Italia, pero esta vez no lo dieron los militares sino el mercado, el
capital, Goldman Sachs(uno de los grupos de inversión mas grandes del
mundo)y el Fondo Monetario Internacional bajo la anuencia de la Unión
Europea.
En que se traduce este fascismo económico para el
ciudadano común de cualquier país? En recortes sociales. Recortes en
sanidad, educacion, recortes en derechos laborales. Lo que intenta y
esta logrando este facismo economico es que todos los servicios sociales
sean entregados a manos privadas. Educacion, sanidad, transporte
publico, electricidad, agua, energía, seguridad publica y hasta
ejercito, deben ser manejados por entidades privadas y el pueblo debe de
pagar por ellos, por esos servicios.
Se ha demonizado al
socialismo pero todos los logros civiles, sociales y laborales se han
logrado desde la base ideológica de la socialdemocracia. Ahora la lucha
de la izquierda ya no es solamente contra la derecha, es contra la
derecha y contra el fascismo económico de los mercados, quienes, si no
se siguen los parámetros que ellos marcan en los gobiernos, provocan
crisis, tumban y cambian gobiernos y son además los grandes usureros del
mundo.
La democracia esta secuestrada pero sigue viva, esta
malherida pero aun se mueve y se mueve en las grandes manifestaciones de
Nueva York, de Madrid, de Grecia, de Milán, de Túnez, de Egipto. Y
aunque los medios de comunicacion, mayoritariamente de derecha, tachen a
estas concentraciones de anarquistas y globalifobicas, ese es el
principio del cambio de sistema.
Habrá pues que cambiar la
ecuación según la cual las directrices las marca la economía por otra
ecuación donde las directrices las marquen los gobiernos. Es un
escandalo que los gobiernos estén supeditados a los caprichos y
fluctuaciones del capital, de la bolsa y del mercado. Y por ahora, esto
ultimo es la realidad, luego entonces, la democracia esta secuestrada
por la tecnocracia económica.
Roberto Jimenez Diaz, La Cucaracha Vengadora.
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